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Animales En Extinción

Dragón de komodo» En peligro de extinción

marzo 4, 2019

Información del dragón de komodo:

El dragón de Komodo, también llamado monstruo de Komodo y varano de Komodo, es una especie de saurópsido de la familia de los varánidos, endémico de algunas islas de Indonesia central. Es el lagarto de mayor tamaño del mundo, con una longitud media de dos a tres metros y un peso
de unos 70 kg.​ A consecuencia de su tamaño,  los ecosistemas en los que viven.​ A pesar de que estos lagartos se alimentan principalmente de carroña, también cazan y tienden emboscadas a sus presas, que incluyen invertebrados, aves y mamíferos.

La primera vez que científicos occidentales estudiaron los dragones de Komodo fue en 1910. Su excepcional tamaño y su reputación de animal
temible los convierte en uno de los animales más populares de los zoológicos. En estado salvaje son una especie amenazada; su ámbito de distribución se ha reducido debido a las actividades humanas y están catalogados como vulnerables en la Lista Roja de la UICN.​
Están protegidos por la ley indonesia, y un parque nacional, el Parque Nacional de Komodo, fue fundado en 1980 para contribuir a su conservación.

La época de apareamiento comienza entre julio y agosto y la puesta de huevos en septiembre. Depositan aproximadamente veinte huevos en nidos de megápodos abandonados, y los incuban durante siete u ocho meses, hasta su eclosión en abril, cuando los insectos son más abundantes. Los jóvenes son vulnerables, por lo que suelen morar en árboles, a salvo de depredadores y adultos caníbales. Tardan aproximadamente entre tres y cinco años en madurar, y pueden vivir hasta unos cincuenta años. Estos lagartos se encuentran entre los pocos vertebrados con capacidad de reproducción por partenogénesis, proceso por el que las hembras pueden poner huevos viables en situaciones de ausencia de machos.

Características:

Aunque los machos por lo general son de mayor tamaño, no hay diferencias morfológicas obvias entre los sexos. Los jóvenes son de color verde con zonas amarillas y negras y los adultos, con un tono opaco y uniforme, de color marrón a rojo grisáceo. Sus cuerpos robustos están uniformemente cubiertos de ásperas escamas.1

Es el lagarto de mayor tamaño del mundo, con una longitud media de dos a tres metros y un peso de unos 70 kg.​ En la naturaleza, un adulto mide unos 2,5 m y pesa de media unos 70 kg,​ aunque los especímenes en cautividad a menudo pesan más. El espécimen salvaje más grande conocido midió 3,13 metros de longitud y pesó 166 kg (incluida la comida sin digerir).​ A consecuencia de su tamaño, son los superpredadores de los ecosistemas en los que viven.

Su inusual tamaño se atribuía generalmente al gigantismo insular, ya que no hay otros animales carnívoros que puedan ocupar el nicho ecológico de las islas en las que viven.​ Sin embargo, investigaciones recientes sugieren que su gran tamaño se entiende mejor como un vestigio aislado de una antigua población de grandes varánidos que vivían en Indonesia y Australia, la mayor parte de los cuales, junto con otra megafauna, fue descastada tras su contacto con los humanos modernos.​ Se han encontrado en Australia fósiles muy similares a V. komodoensis de más de 3,8 millones de años de antigüedad.

Alimentación del dragón de komodo:

Un ejemplar joven fotografiado en la isla de Rinca alimentándose de los restos de un búfalo de agua. Se alimentan arrancando grandes trozos de carne de sus presas y tragándoselos enteros mientras sujetan el cadáver con las patas anteriores. En el caso de presas más pequeñas, de hasta el tamaño de una cabra, sus mandíbulas con articulaciones desencajables, cráneo flexible y estómago expandible. Les permite tragarse las presas enteras. La copiosa cantidad de saliva roja que producen contribuye a lubricar la comida, pero a pesar de ello tragársela continúa siendo un proceso largo.

Pueden intentar acelerar el proceso embistiendo el cadáver contra un árbol para forzarlo a bajar por la garganta, y a veces embisten con tanta
fuerza que llegan a derribar el árbol.​ Para evitar asfixiarse mientras tragan las presas, respiran utilizando. Un pequeño conducto situado debajo de la lengua que está conectado con los pulmones. A diferencia de grandes mamíferos carnívoros, como los leones, que tienden a dejar el 25-30% de sus presas sin consumir al rechazar los intestinos, la piel, los huesos o las pezuñas, los dragones de Komodo comen mucho más eficazmente, desechando sólo aproximadamente el 12% de la carne.

Hábitat:

Los dragones de Komodo habitan mayormente en las islas de la Sonda, en el archipiélago indonesio, incluyendo además las islas de Komodo,
Flores, Gili Dasami, Gili Montang, Rinca y Padar. Por lo general, prefieren espacios abiertos de tierra con una vegetación moderada. Aun así, el hábitat de los dragones de Komodo también puede incluir otras áreas como playas y zonas costeras, elevaciones montañosas y riberas de ríos. Las especies más jóvenes de este lagarto habitan frecuentemente en lo alto de los árboles, aunque por lo general, cualquier zona cálida y con cierta vegetación será más que suficiente para que puedan vivir.

Los dragones de Komodo se desarrollan en lugares cálidos y secos, con espesas hierbas y arbustos. Lo mismo que en los bosques tropicales. Por sus hábitos de mantenerse lejos de los cursos de agua, durante muchos años se lo conoció como “cocodrilo de tierra”. Sus patas fuertes y cortas le permiten alcanzar importantes velocidades en carreras cortas, cuando de atrapar su presa se trata. También pueden trepar árboles, de hecho, las crías del dragón de Komodo prefieren la protección de los árboles durante los primeros meses de vida. Son animales solitarios y sólo buscan agruparse en tiempos de apareamiento.

Reproducción del dragón de komodo:

Las hembras maduran sexualmente de media en torno a los 9 años y los machos en torno a los 10 y, aunque muchos mueren a causa de los depredadores cuando son todavía unas crías, si llegan a adultos pueden vivir unos 50 años.​ El apareamiento tiene lugar entre julio y agosto, y la puesta de huevos en septiembre, para evitar los calurosos meses de verano y permitir la posibilidad de un segundo acoplamiento.​ Durante este periodo, los machos combaten por las hembras y por el territorio, luchando entre ellos levantándose sobre sus patas traseras, hasta que el perdedor queda sometido en el suelo. Los machos pueden vomitar o defecar mientras se preparan para la lucha.​

El ganador del combate tocará con su larga lengua a la hembra para obtener información sobre su receptividad.​ Las hembras son hostiles y durante las primeras fases del cortejo sexual se resisten con las zarpas y los dientes, por lo que el macho tiene que inmovilizar completamente a la hembra durante el coito para evitar resultar herido. Las demostraciones de cortejo del macho incluyen frotar el mentón sobre la hembra, fuertes arañazos en la espalda y lameduras. La copulación tiene lugar cuando el macho inserta uno de sus hemipenes en la cloaca de la hembra. Después del acoplamiento, algunos machos se quedan con la hembra durante unos días para impedir a otros machos aparearse con ella. Los dragones de Komodo pueden ser monógamos y formar vínculos de pareja, un comportamiento raro en los lagartos.

La hembra pone los huevos en madrigueras excavadas junto a una colina o en un nido abandonado de preferiblemente esto último.​ Pone una
media de veinte huevos, de unos 37 cm de longitud, que tienen un periodo de incubación de 7-8 meses.​ La hembra los cubre con tierra y hojas.